Ten cuidado con la exposición al ruido 

Ten cuidado con la exposición al ruido La exposición al ruido en el entorno laboral sigue siendo uno de los riesgos más comunes y, a menudo, infravalorados. Este tipo de riesgo puede causar problemas auditivos temporales, como la fatiga auditiva, o lesiones permanentes, como la hipoacusia profesional. Según datos del INSST (2021), entre 2009 y 2018 se notificaron 9.897 casos de hipoacusia laboral en España, lo que equivale a una media de 1.099 casos anuales. Estas cifras evidencian la necesidad urgente de implementar medidas eficaces de prevención del ruido en el trabajo.  ¿Por qué sigue existiendo este problema? El mismo informe revela que la planificación preventiva solo logró reducir la exposición al ruido a niveles tolerables en una de cada cinco empresas en las que se había identificado dicha condición de peligro, haciendo hincapié, además, en que solo las empresas que cumplen con el procedimiento legal de evaluación incrementan la probabilidad de éxito en el control del riesgo.  Dada esta información, como técnicas y técnicos de prevención debemos recalcar de manera constante a nuestras empresas clientes la importancia de realizar estudios específicos de ruido, sobre todo en aquellas cuya actividad las haga más propensas a este riesgo, incluso cuando se observe que las personas trabajadoras utilizan los respectivos equipos de protección auditiva. El uso de estos debe estar siempre en concordancia con el nivel de exposición al que se enfrentan, y la única forma de determinarlo es mediante las mediciones correspondientes.  Sobreprotección o infraprotección: dos errores comunes No debe olvidarse que los riesgos derivados del uso incorrecto de los protectores auditivos pueden generarse tanto por la sobreprotección que estos aportan —dificultando la reacción ante posibles emergencias— como por una protección deficiente, lo que puede causar molestias auditivas o el desarrollo de una enfermedad profesional. Por ello, tras la medición y evaluación de la exposición al ruido, los protectores auditivos deben seleccionarse en función de los siguientes parámetros. Medidas preventivas clave: Uso de EPIs: Utilizar tapones u orejeras continuamente si el ruido supera los 85 dB(A).  Protección activa: Comprobar el sellado de orejeras, evitar obstáculos como patillas gruesas de gafas y sustituir protectores dañados.  Control técnico: Aislar las fuentes de ruido con barreras, paneles acústicos o situar máquinas ruidosas en estancias separadas.  Organización: Aumentar la distancia entre el trabajador y el ruido, y establecer pausas en zonas silenciosas.  Vigilancia: Realizar audiometrías periódicas para detectar la pérdida auditiva a tiempo.  Conclusión La exposición al ruido laboral es un riesgo frecuente y muchas veces subestimado, capaz de causar pérdida auditiva permanente. La prevención efectiva requiere mediciones precisas, selección adecuada de protectores auditivos, controles técnicos, organización del trabajo y vigilancia periódica. Solo un enfoque integral garantiza proteger la salud auditiva de los trabajadores y prevenir enfermedades profesionales. Nuestros servicios personalizados garantizan seguridad tanto para el trabajador como para la empresa. ¡Solicita presupuesto sin compromiso!   Otras Entradas: ¿Qué obligaciones tienen las empresas con sus trabajadores ante el acoso laboral? Estrés laboral ¿Necesita mi empresa un Plan de Autoprotección? ¿Trabajas frente a una pantalla? La iluminación puede ser tu mayor riesgo invisible (y hoy es el mejor día para corregirlo)

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