Salud de los Pies en el Trabajo: El Riesgo Laboral que Pocas Empresas Evalúan

Es algo que, en el entorno laboral, solemos pasar por alto: la salud de los pies en el trabajo. En sectores como la logística, la construcción o la hostelería, los pies soportan cargas, impactos y jornadas enteras de pie. Sin embargo, muy pocas empresas incluyen este riesgo de forma explícita en su evaluación preventiva. Por qué los pies son un punto ciego en la prevención de riesgos Cuando se piensa en riesgos laborales, la mente va directa a caídas, cortes o exposición química. Los problemas derivados de un mal calzado o de la bipedestación prolongada rara vez aparecen en la conversación, a pesar de generar bajas reales. Fascitis plantar, varices, lumbalgias asociadas a una mala pisada o lesiones por impacto de objetos son consecuencias frecuentes en perfiles que pasan la jornada de pie o expuestos a riesgos físicos directos sobre los pies. Bipedestación prolongada: un riesgo ergonómico infravalorado Permanecer de pie durante toda la jornada, algo habitual en hostelería, comercio o líneas de producción, sobrecarga la circulación, la columna y las articulaciones. A medio plazo puede derivar en trastornos musculoesqueléticos crónicos. Este riesgo debe evaluarse igual que cualquier otro factor ergonómico, dentro del marco general de la seguridad en el trabajo de la empresa, y no tratarse como una simple molestia inevitable del puesto. Qué obliga la ley sobre calzado de seguridad El artículo 17 de la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales es claro: el empresario debe proporcionar de forma gratuita los equipos de protección individual necesarios cuando el riesgo no pueda eliminarse por otros medios. El Real Decreto 773/1997 desarrolla esta obligación para todos los EPI, incluido el calzado de seguridad, y exige tres pasos concretos que muchas empresas omiten. Los tres pasos que exige el RD 773/1997 Evaluar el riesgo real del puesto: caída de objetos, superficies resbaladizas, riesgo de perforación o exposición eléctrica. Seleccionar el calzado adecuado, conforme a la norma UNE-EN ISO 20345:2022, que clasifica el nivel de protección (S1, S2, S3…) según el riesgo detectado. Documentar la entrega, con firma del trabajador, formación sobre su uso correcto y mantenimiento del registro. Un dato importante: la infracción existe aunque no se haya producido ningún accidente. No entregar el calzado adecuado o no documentar su entrega ya es motivo de sanción ante una inspección de trabajo. Superficies de trabajo: la otra mitad del problema El calzado protege, pero no sustituye a un entorno seguro. El Real Decreto 486/1997 sobre lugares de trabajo obliga a mantener suelos antideslizantes, libres de obstáculos y correctamente señalizados en zonas de riesgo. Combinar un buen calzado con superficies adecuadas reduce de forma notable los accidentes por resbalones y caídas, una de las causas más comunes de baja laboral en España. Cuándo el problema deja de ser calzado y pasa a ser salud No todos los problemas relacionados con los pies se resuelven con un EPI. Cuando aparecen síntomas persistentes, dolor crónico o alteraciones circulatorias, el asunto entra en el terreno de la salud laboral propiamente dicha. Aquí es donde entra la vigilancia de la salud: los reconocimientos médicos periódicos permiten detectar a tiempo estos trastornos antes de que deriven en una baja prolongada o en una lesión crónica. Señales que no deberían ignorarse en plantillas con bipedestación Dolor persistente en talón o planta del pie al final de la jornada. Hinchazón o pesadez en piernas de forma recurrente. Molestias lumbares asociadas a jornadas largas de pie. Desgaste irregular del calzado, señal de una pisada mal compensada. Cualquiera de estos signos, si se repite en varios trabajadores de un mismo puesto, debería activar una revisión del riesgo, no tratarse como algo individual. Un riesgo que también tiene coste económico para la empresa Además del impacto en la salud del trabajador, ignorar este riesgo tiene consecuencias directas: bajas médicas, rotación de personal y, en caso de inspección, sanciones económicas según la gravedad del incumplimiento. Frente a ese coste, evaluar el riesgo, entregar el calzado adecuado y activar revisiones médicas periódicas es, con diferencia, la opción más económica y responsable. Nuestros servicios personalizados garantizan seguridad tanto para el trabajador como para la empresa. ¡Solicita presupuesto sin compromiso! Otras Entradas: Salud de los Pies en el Trabajo: El Riesgo Laboral que Pocas Empresas Evalúan Evaluación de Riesgos en el Teletrabajo: la obligación que muchas oficinas aún no cumplen Orden y limpieza; Pilares olvidados de la prevención ¿Sabías que antes de 1995 la seguridad en el trabajo era un concepto mucho más vago en España?