Tratar una quemadura puede ser estresante, y ahí es cuando los «remedios de la abuela» suelen aparecer. Sin embargo, en primeros auxilios, la buena voluntad sin base científica puede empeorar mucho una lesión.
Mucha gente cree que estos remedios «enfrían» o «sellan» la piel, pero en realidad atrapan el calor y pueden causar infecciones.
Es vital identificar la gravedad para saber si basta con un botiquín o si hay que correr a urgencias.
Si ocurre un accidente, sigue la regla de oro: Enfriar, Cubrir y Consultar.
Si la quemadura ocurre en un entorno laboral, el protocolo cambia ligeramente para incluir la seguridad del equipo:
Una vez pasada la emergencia:
Llama a emergencias inmediatamente en estos 4 casos críticos:
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