¿Es obligatoria la formación en PRL para los trabajadores?

Según el artículo 19 de la Ley de PRL, «el empresario deberá garantizar que cada trabajador reciba una formación teórica y práctica, suficiente y adecuada, en materia preventiva». ¿Cuándo se debe realizar la formación en PRL? La formación en PRL es obligatorio realizarla en el momento de contratación, independientemente de la duración y el tipo de contrato. ¿Cada cuánto hay que hacerla de nuevo? La Ley de Prevención de Riesgos Laborales marca que, si las funciones del puesto son modificadas, se introducen nuevas tecnologías o se producen cambios en los equipos de trabajo, adaptando la formación para abordar de forma efectiva los nuevos riesgos. Será la evaluación de riesgos inherentes al puesto de trabajo la que determine si se tiene que impartir de nuevo una formación con contenidos diferentes o repetirla para refrescar conocimientos si se ve necesario. ¿Qué modalidad de formación es válida? En Europreven llevamos a cabo las siguientes modalidades: Formación en PRL presencial, online y a distancia. Importante: si tu empresa pertenece al convenio de la construcción o del metal los trabajadores y personal directivo obligatoriamente deben realizar formación de acuerdo al convenio, esta formación debe ser impartida por un Técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales, el cual haya sido acreditado por la Fundación Laboral de la Construcción. En Europreven Alcalá contamos con técnicos acreditados, contacta con nosotros y te informaremos.

Orden y limpieza en los lugares de trabajo

En cualquier actividad laboral, para conseguir un grado de seguridad aceptable es especialmente importante garantizar y mantener el orden y la limpieza. Son típicos los  accidentes  en  forma de golpes y caídas como consecuencia de un ambiente desordenado o sucio, con suelos resbaladizos, materiales colocados fuera de su lugar y acumulación de material sobrante o de desperdicios. A continuación, se proponen una serie de actuaciones fundamentales para garantizar el orden y la limpieza: Eliminar lo innecesario y clasificar lo útil: se deben facilitar los medios para eliminar lo que no sirva, estableciendo criterios para priorizar la eliminación y clasificar en función de su posible utilidad. Acondicionar los medios para guardar y localizar el material fácilmente: se deben guardar las cosas en función de quién, cómo, cuándo y dónde ha de encontrar lo que busca, creando la costumbre de colocar cada cosa en su lugar y eliminar de forma inmediata todo lo que no sirva, recogiendo las herramientas de trabajo en soportes o estantes adecuados que faciliten su identificación y localización. Se asignará un sitio para cada cosa procurando que cada cosa esté siempre en su sitio. Cada emplazamiento estará concebido según su funcionalidad y rapidez de localización, delimitando las zonas y señalizando dónde ubicar las cosas. Evitar ensuciar y limpiar después: se debe eliminar y  controlar todo lo que puede ensuciar. Además, se debe organizar la limpieza del lugar de trabajo y de los elementos clave en los momentos, medios y forma adecuados para que las operaciones de limpieza no constituyan por sí mismas una fuente de riesgo para los trabajadores que las efectúen o para terceros. A veces es preferible hacerlo fuera de las horas de trabajo. La limpieza debe servir como medio de control del estado de las cosas. Las personas que realicen los trabajos de limpieza deberán estar perfectamente entrenadas y dotadas de los elementos de protección personal necesarios en función de los riesgos a los que puedan verse sometidas. En particular se deben eliminar con rapidez  los desperdicios, las manchas de grasa, los residuos de sustancias peligrosas y demás productos residuales que puedan originar accidentes o contaminar el ambiente de trabajo. Para ello deben existir los recipientes adecuados en los lugares donde se produzcan los residuos y eliminarlos diariamente. Se han de evitar los pisos resbaladizos por aceites o grasas. La limpieza de los suelos se realizará utilizando detergentes o jabones, evitando el uso de hidrocarburos o productos químicos corrosivos. También han de limpiarse periódicamente ventanas y paredes para que no impidan la entrada de la luz natural; mantener limpios los vestuarios, armarios, duchas, servicios, etc.; implicar al personal del puesto de trabajo en el mantenimiento  de  la  limpieza  del  entorno  y  de  los  equipos  de  trabajo y controlar aquellos puntos críticos donde se genera suciedad. Favorecer el orden y la limpieza: para ello las características de los suelos, techos y paredes serán tales que permitan su limpieza y mantenimiento. También habría que normalizar procedimientos de trabajo acordes con el orden y la pulcritud, formar al personal para que no almacene materiales en zonas de paso o    de trabajo, señalizar pasillos y zonas  de  paso  utilizando  códigos de colores y escoger superficies de trabajo y de tránsito fácilmente lavables. Gestionar correctamente el contenido de los cuatro apartados expuestos es, también, una tarea importante; para ello, es necesario facilitar la comunicación y la participación de los trabajadores para mejorar la forma de realizar las cosas, fomentar la creación de nuevos hábitos de trabajo, ser riguroso en su implantación y responsabilizar individualmente a los mandos intermedios y a los trabajadores. En definitiva, el orden y la limpieza son aspectos clave que dan una idea clara del estado de seguridad de una empresa, logran un aprovechamiento más racional del espacio y facilitan enormemente la adopción de ulteriores medidas preventivas.

Cómo prevenir un golpe de calor.

Como prevenir un golpe de calor. Estas semanas hemos repasado algunas recomendaciones y síntomas del golpe de calor, sin embargo, hoy vamos a hablar de la prevención para golpes de calor: Es clave evitar realizar las acciones con mayor exposición al calor o de mayor exigencia física en los horarios centrales del día, y situarlas al inicio o al final de la jornada laboral. Realizar pausas con frecuencia en lugares con sombra y buena ventilación, especialmente si empezamos a sentir sensación de mareo o sofoco. Reducir la intensidad de la actividad física en los momentos de mayor temperatura, reduciendo el ritmo laboral todo lo que sea necesario. Beber agua abundantemente y de manera continuada, ya que la deshidratación es uno de los principales factores de riesgo para sufrir un golpe de calor. Vestir adecuadamente, con ropa amplia, fresca y que transpire. Cubrir siempre la cabeza, ya que es una de las partes del cuerpo que se ve más afectada por las elevadas temperaturas. Es clave intentar tener siempre alguna otra persona cerca para que, en caso de vernos afectados por el golpe de calor, pueda dar la alarma y tomar las acciones previstas. Nunca debemos trabajar solos o aislados del resto en situaciones de riesgo.

Higiene postural en trabajos de pie.

Higiene postural en trabajos de pie Trabajar de pie durante largos periodos puede ser fuente de problemas de salud para los empleados si no se toman las medidas preventivas adecuadas.  Aunque el estar de pie es una posición natural del ser humano, conviene prestarle atención a nuestra higiene postural la hora de mejorar la salud en el trabajo. En muchos sectores y profesiones, trabajar de pie es indispensable para el correcto desarrollo de las tareas. Por ello es clave seguir unas pautas básicas para evitar lesiones y problemas a largo plazo: La altura del plano de trabajo debe permitir trabajar con la espalda recta, el cuerpo erguido y, si es posible, apoyar los brazos en una postura natural. Se debe evitar estar parado por largos periodos de tiempo, ya que la columna sufre más en posiciones estáticas que cuando estamos en movimiento. Si tenemos que agacharnos, debemos mantener el tronco recto y flexionar las piernas y la cadera, especialmente si debemos cargar peso. El calzado es clave, debe ser cómodo, sin tacones altos ni suela totalmente plana. Lo ideal es un tacón fino de entre 1,5 y 3 cm de grosor. Es muy recomendable contar con un reposapiés que nos permita mantener uno de los pies ligeramente en alto respecto al otro, e ir alternado entre el pie derecho y el izquierdo.    Os aconsejamos seguir las recomendaciones para prevenir y mejorar vuestra salud a largo plazo.

Cómo actuar ante un golpe de calor

Cómo actuar ante un golpe de calor. Es importante saber cómo proceder en una situación tan arriesgada, por ello si creemos que una persona está sufriendo un golpe de calor es fundamental actuar con la máxima celeridad tomando las siguientes acciones: Llamar al servicio de emergencias: este es el primer paso que hay que dar, ya que es clave que podamos contar con la asistencia de profesionales sanitarios. En España, Europa y multitud de países de todo el mundo el número de referencia es el 112. Reducir la temperatura corporal: quitar o aflojar la ropa, usar paños húmedos o esponjas o incluso rociar o sumergir a la persona en agua pueden ser acciones realmente efectivas. Alejar a la persona del calor: evitar que la persona esté al sol o en contacto con la fuente del calor y recostarla en un espacio con sombra y ventilado. Ofrecer agua para beber: siempre que la persona esté consciente, es importante ofrecerle agua para que se hidrate poco a poco. Os aconsejamos seguir las recomendaciones para prevenir y mejorar vuestra salud a largo plazo.

Higiene postural en trabajos sentados.

Como comentamos en la entrada de la semana pasada, la higiene postural en el trabajo es esencial y no debemos olvidarlo, aunque estemos sentados. Este tipo de puestos de trabajo, también llamados “de oficina”, suelen generar posturas forzadas que se prolongan en el tiempo, lo que es un factor de riesgo importante en la aparición de trastornos musculoesqueléticos. A continuación, detallamos los principales aspectos a tener en cuenta para evitarlo o minimizarlo: La mesa o el plano de trabajo debe estar a una altura que permita trabajar sin tener que inclinarnos hacia delante, y mantener una posición erguida y con la espalda pegada al asiento. Es muy recomendable levantarse y andar brevemente cada 30 minutos aproximadamente. Las piernas deben doblarse en un ángulo lo más cercano a los 90º posible, con los pies apoyados en el suelo o en un reposapiés y las rodillas al mismo nivel que las caderas o ligeramente por encima. La pantalla debe situarse a unos 50 a 60 cm de nuestra cara, y su parte superior debe estar a la misma altura que los ojos. La silla debe estar suficientemente cerca de la mesa como para permitir la postura comentada en los puntos anteriores, y contar siempre con un respaldo. Si los reposabrazos de la silla no lo permiten, será necesario prescindir de ellos. El ángulo entre el cuerpo y las piernas debe aproximarse a los 90º, manteniendo siempre la espalda pegada al asiento desde su base, con la cabeza erguida y los hombros relajados. También debemos intentar mantener un ángulo de 90º en la flexión de los brazos, y tener los elementos de trabajo (teclado, ratón o similares) al mismo nivel para evitar posturas asimétricas. Los elementos de uso común deben estar situados de manera que se eviten torsiones o posturas forzadas, y en caso de que necesitemos hacerlas, debemos intentar girar todo el cuerpo a la vez.   Os aconsejamos seguir las recomendaciones para prevenir y mejorar vuestra salud a largo plazo.

Síntomas de golpe de calor

Síntomas de golpe de calor. La subida de temperaturas, las olas de calor y la llegada del verano a menudo expone a los trabajadores a condiciones laborales extremas. Esto puede causar un rendimiento inferior, incomodidad y, muchas veces, daños a la salud independientemente del puesto de trabajo que desempeñe el empleado. El golpe de calor, además de ser la causa más grave y extrema, actúa de forma repentina y puede ocasionar incluso la muerte. El golpe de calor es un trastorno ocasionado por el exceso de calor en el cuerpo, generalmente como consecuencia de la exposición prolongada a altas temperaturas o del esfuerzo físico en altas temperaturas. El golpe de calor es la forma más grave de lesión por calor y puede ocurrir si la temperatura del cuerpo alcanza los 40 °C o más.  El golpe de calor requiere tratamiento de urgencia. Si no se trata puede dañar rápidamente el cerebro, el corazón, los riñones y los músculos. El daño empeora cuanto más se retrasa el tratamiento, lo que aumenta el riesgo de sufrir complicaciones graves o la muerte. Es clave reconocer los síntomas para poder detectarlo y actuar lo más rápidamente posible ¿Cuáles son los principales síntomas del golpe de calor? Temperatura corporal elevada, por encima de los 40º como hemos mencionado anteriormente. Mareos, confusión, convulsiones o balbuceo. Sudoración inexistente o escasa, con la piel seca y caliente. Pulso acelerado. Vómitos y nauseas. Dolor de cabeza. Piel enrojecida.   Os recomendamos seguir las indicaciones de los médicos para prevenir los golpes de calor. 

Higiene postural en el trabajo

La mayoría de las horas de nuestro día las pasamos en el trabajo y, durante esos momentos, realizamos acciones insalubres para nosotros. Estas prácticas pueden ocasionar problemas a largo plazo y, en algunas ocasiones, irreversibles. La mala higiene postural prolongada es uno de los factores de riesgo más generalizado y de los más extendidos Incluso a veces podemos priorizar la seguridad ante otro tipo de riesgos más accidentales. Sin embargo, tenemos que ponernos el objetivo de conseguir una correcta posición del cuerpo en todo momento. Por ello os damos varias recomendaciones para mejorar la higiene postural: Alternar tareas que requieran diferentes posturas, o que impliquen diferentes niveles de esfuerzo físico. Además, es importante intercalar periodos breves de descanso entre las tareas, en los que es aconsejable cambiar la postura, andar y relajarse. Es importante que la configuración de nuestro espacio de trabajo evite la adopción e posturas forzadas, con aquellos elementos con los que interactuamos de manera más habitual situados en lugares accesibles. Se debe intentar mantener en todo momento posturas naturales que no generen tensiones o torsiones, especialmente si estas se prolongan en el tiempo. Si el lugar de trabajo es compartido por más de un trabajador, este debe poder adaptarse a las características físicas de cada uno de ellos, como la altura de asientos, el espacio para las extremidades o la elevación del plano de trabajo. Os aconsejamos seguir las recomendaciones para prevenir y mejorar vuestra salud a largo plazo.

Modificación del Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los puestos de trabajo

Se ha publicado el Real Decreto-ley 4/2023, de 11 de mayo, por el que se adoptan medidas urgentes en materia agraria y de aguas en respuesta a la sequía y al agravamiento de las condiciones del sector primario derivado del conflicto bélico en Ucrania y de las condiciones climatológicas, así como de promoción del uso del transporte público colectivo terrestre por parte de los jóvenes y prevención de riesgos laborales en episodios de elevadas temperaturas. Esta nueva normativa que ha entrado en vigor inmediatamente después de su publicación incluye varias medidas que tienen un impacto directo en el campo de la prevención de riesgos laborales. En concreto, se han realizado modificaciones al Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, que establece las disposiciones básicas para la seguridad y la salud en los puestos de trabajo. Estas modificaciones imponen una obligación específica de adoptar medidas adecuadas para hacer frente a los riesgos relacionados con fenómenos meteorológicos adversos. Una de las novedades más relevantes es la prohibición de llevar a cabo ciertas tareas durante las horas del día en que estos fenómenos meteorológicos concurran. Además, se exige adaptar las condiciones de trabajo, incluyendo la posibilidad de reducir o modificar las horas de la jornada laboral programada, en cuanto la Agencia Estatal de Meteorología o el órgano autonómico competente, en el caso de las comunidades autónomas con este servicio, emita avisos de fenómenos de nivel naranja o rojo. Estas medidas preventivas son necesarias para garantizar la protección de los trabajadores ante estos riesgos. Con estas modificaciones, se pretende asegurar que se tomen las medidas adecuadas para proteger la seguridad y la salud de los trabajadores en situaciones de riesgo causadas por este tipo de fenómenos. Real Decreto-ley 4/2023, de 11 de mayo

¿Tienes trabajadores de Empresas de Trabajo Temporal?

RD 216/1999, de 5 de febrero, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud en el trabajo de los trabajadores en el ámbito de las empresas de trabajo temporal. Para garantizar el derecho de los trabajadores/as al mismo nivel de protección de su seguridad y su salud que los restantes trabajadores de la empresa, este Real Decreto establece las obligaciones de las empresas de trabajo temporal y de las empresas usuarias en materia de contratación y de prevención de riesgos laborales, así como limitaciones en su contratación.   Aspectos básicos: La empresa facilitará a la ETT la ficha de seguridad del puesto a ocupar en la que aparecen los riesgos del puesto y los medios de protección y prevención a emplear. También facilitará la ficha de seguridad de los productos que tenga que manipular y los manuales de las máquinas a utilizar. Documentar. Se pedirá a la ETT la documentación conforme ha informado y formado al personal de los riesgos específicos que el trabajador tendrá en la empresa usuaria. La empresa facilitará al trabajador los equipos de protección necesarios para la realización de su trabajo, antes de la incorporación del mismo. Documentar. En el caso de estos trabajadores, la ETT es el responsable de la Vigilancia de la Salud.

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